
El Humanista y político italiano del Renacimiento, fundador ideológico del Estado moderno, Nicolás Maquiavelo, escribió «El Príncipe» en (1513) donde indica dividir la organización de la república con el poder consular, el del Senado y el del pueblo para que, respectivamente, se vigilen e impidan extralimitaciones de ningún tipo। Maquiavelo ve la política como un juego de caracteres y personalidades; el buen diplomático debe “dividir para gobernar”
Pero mucho mas trascendente que esta frase, hoy usada con tanta amplitud,
es una obra suya (quizás la más importante)” La mandrágora”, la planta esa que nace de la simiente del ahorcado, o sea que crece como resultado de aquello que se destruye y que, al ser producto de lo terrible, mantiene vivas muchas de las características de eso por que fue condenado.
Obviamente , poder influenciar, manipular y apretar son tres poderes a los que todo ser político anhela juntar como herramientas para dividir. El problema ya no es político, sino matemático: como resolver la ecuación para que las semillas dispersas de las victimas no se multipliquen …
1 comentario:
CARLOS, sorpresa por tu comentario,son cosas de la web, pero como llegaste?
gracias por recomendar este libro virtual, si me permitis te enlazo en la columna de "otros que escriben sin renglones", un gusto conocerte y te leo!
Desde Argentina:
Pablo.
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